Cerro de Siete Colores

Ubicado dentro de la Cordillera Oriental, este cerro es producto de una compleja historia geológica. Sus distintas capas de colores son el resultado de sedimentos marinos, lacustres y fluviales que desde hace 600 millones de años se fueron depositando en la zona y que luego, por movimientos tectónicos, adquirieron la ubicación actual.

Si bien ofrece un imponente marco al poblado, la vista más amplia se logra 400 metros antes de llegar, donde el visitante puede detenerse a tomar fotografías. Otra imagen típica es la que se obtiene desde el arco de entrada a la iglesia, frente a la plaza.

La policromía que irradia este afamado cerro lo ha convertido en una de las principales imágenes de difusión turística mundial de la provincia de Jujuy y de Argentina.