En América la Navidad se celebra con igual o mayor solemnidad que en Europa, adquiriendo extraordinario colorido especialmente entre las comunidades indígenas en las que el cristianismo enraizó profundamente.

El día 24, la capilla se llena de fieles que se multiplican para escuchar la misa de gallo, siempre y cuando el cura párroco, que viene desde la localidad de Tumbaya o Tilcara, pueda concurrir a realizarla.